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“Yo iba a ser la siguiente victima” el miedo que invade al barrio donde operaba la pareja de asesinos

“Yo iba a ser la siguiente victima” el miedo que invade al barrio donde operaba la pareja de asesinos

Una veintena de mujeres y niñas lloran y rezan frente al altar improvisado en medio de una avenida en Ecatepec. El memorial, que surgió de manera colectiva y espontánea, pide justicia para las mujeres que se cree murieron a manos del ahora conocido como “Monstruo de Ecatepec” y su pareja.

“Estoy aquí porque sé que la muerta podría haber sido yo. O mi hija. O cualquiera de nosotras. Aquí nadie está a salvo”, dice a BBC Mundo Rafaela Adame, una de las mujeres que enciende una veladora.

Ecatepec, un municipio conurbado a la Ciudad de México, donde los feminicidios son tristemente frecuentes, se ha conmovido con la noticia de que allí se detuvo la semana pasada al que, de comprobarse sus crímenes, podría ser el mayor asesino serial en la historia de México.

El miedo se siente en el ambiente. Los parques y sus juegos infantiles están desiertos, las miradas que se cruzan en la calle son de desconfianza. Los padres no dejan salir a sus hijos solos.

El presunto feminicida, llamado Juan Carlos, de 38 años, utilizaba a su esposa, Patricia, de 44, como señuelo. Ella era quien invitaba a mujeres jóvenes a su residencia, un cuartucho de servicio en la azotea de una casa azul de dos pisos, en Jardines de Morelos.



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